31 mar 2010

Palabras

Las palabras son sólo eso: palabras.

Basta una mirada para saber qué quieres decirme y yo te contesto con una sonrisa. Un suave pero sutil y efectivo roce con las yemas de tus dedos sobre mi piel hace que mi cuerpo despierte y reaccione.

¡Y me encanta cuando vuelcas todo tu ser, en cuerpo y alma, para partirme por la mitad el pecho y llegar a tocar mi corazón! Es entonces cuando desnudas mi alma... Es algo fantástico.

Me vuelvo loca al sentir tus manos serpenteando lenta, suave y dulcemente hasta llegar a esa ardiente barrera, alimentada por una gran pasión. Éxtasis, sobredosis de cariño, placer... ¡amor! Siento tu cálido aliento sobre mi nuca y sé que aún sigues ahí...

Entre todos estos gestos, el tiempo se detiene y en el mundo sólo existimos tú y yo, amándonos.

Sobran las palabras, pues nuestros cuerpos, nuestras manos, cada beso que nos damos, lo dicen todo, nos delatan. Pero te volveré a repetir dos palabras que tú ya sabes:
TE QUIERO.