17 abr 2010

Pícaro deseo

Los suaves reflejos plateados de la luna llena caían sobre el agua. Dos amantes se comían a besos en la arena. Y no sólo se comían a besos...
Podía sentir sus manos colándose por debajo de la tela de su vestido y hacerla sentirse muy deseada; la más deseada del planeta.
Notaba cómo sus finos dedos desabrochaban los botones de su camisa mientras seguía besando cada centímetro de su ardiente piel y su mano perdiéndose por su pantalón para acariciarle el bajo vientre...
-¿Eres mala, eh?- le dijo, pues ella sabía muy bien dónde tocar y cómo jugar para volverlo loco. Ella le contestó con su mirada y su sonrisa más pícara y traviesa.
La ropa cayó al suelo y a la luz de la luna quedaron visibles sus cuerpos desnudos.
-Vente al agua.
Aquello lo volvió más loco aún y, por supuesto, fue con ella al agua, adentrándose poco a poco abrazados, besándose...
...Hasta llegar a un punto cualquiera del mar para terminar de dar rienda suelta a la pasión que ambos sentían, acoplándose con suma perfección al vaivén de las olas.
Los dos cuerpos abrazados llegaron a fundirse en uno solo. Buscó sus labios para besarlos cuando sintió que iba a explotar pero él los rechazó dirigiéndolos a su oído, dónde le susurró:
-No lo hagas. Quiero oír cómo te vuelves loca de placer...
...Y así, el silencio de aquella oscura y calurosa noche de verano fue roto por los gemidos de aquella chica.

4 comentarios:

  1. ves... el otro me ha gustado más ... aunque esto me recuerda a amanercer (lo sé, soy friki jaja).
    Es que... yo soy más de historias de acción... como toy story (XDDDD)

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